Una vez llamaron a mi puerta, fui a abrir y no había nadie
Estaba solo, cerré la puerta
Y de de repente me di cuenta, que no estaba solo
Estaba acompañado de nada de nadie delante de mí.
Se acercan tiempos interminables de melancolías, de noches perdidas, de encuentros furtivos, de cuerpos sin alma
Eternos tiempos de soledad compartidas con lujuriosas noches de cuerpos vanos, de horribles infiernos, de suplicios..
Y yo solo ahí. Con mi vida..